El restaurantero que definió su propósito de emprender tras escuchar al mercado

Parte de ser emprendedor es nunca rendirse, enfrentar las adversidades y superarlas. Suena sencillo, pero atreverse a modificar la idea con la que iniciaste este sueño puede ser más difícil de lo que crees. Para Fermín Osorio, fundador y director de la cadena restaurantera Rocketto, el éxito llegó cuando se desenamoró de su idea y aprendió a amar el propósito de emprender.

La “espinita emprendedora” puede llegar a cualquier edad. En el caso de Fermín, llegó desde la infancia cuando acompañaba a su mamá a vender pasteles en su ciudad natal, Tehuacán, Puebla. Para él era algo común, ya que parte de su formación familiar era diversificar las opciones laborales. Sus padres le inculcaron prepararse profesionalmente y al mismo tiempo, contar con un oficio o negocio alternativo.

Su primer emprendimiento formal fue en 2003 a la edad de 23 años. Ahí surgió Rocketto, en aquel entonces como una churrería y cafetería, cuyo capital provenía de ahorros personales y apoyo de sus padres. El negocio duró muy poco, la inexperiencia y la falta de conocimiento de mercado llevaron esta primera idea al fracaso.

A pesar de esta decepción, no desistió de su propósito de emprender y se prometió volver a intentarlo. Para capitalizarse nuevamente, Fermín aceptó un empleo como ingeniero en sistemas en la firma internacional Procter & Gamble (P&G). Tres años más tarde se dio una segunda oportunidad, ahora con el desarrollo de su propia marca de congeladas o “bolis”, inspirado por el modelo de BonIce, marca colombiana de venta de congeladas en carritos.

Para 2007 Rocketto se transformó en una marca dedicada a la venta en calle de bolis 100% naturales de sabores como coco, nuez, capuchino y jamaica, elaboradas con la receta de Doña Santa, la madre de Fermín. El emprendedor reconoce que llegaron tarde al mercado de las congeladas y no lograron consolidar el modelo, por lo que decidió cerrarlo tras un par de años.

Replantea antes de desistir

Ya no había vuelta atrás para Fermín. A partir de entonces, su propósito de emprender se enfocó en hacer funcionar la empresa y convertirla en una marca nacional. Con experiencia en el manejo de lácteos, los emprendedores se dedicaron a perfeccionar sus técnicas de heladería artesanal por medio de cursos en México y Argentina.

La tercera transformación de Rocketto consistió en la venta de helados, café y churros en una modalidad tipo isla en centros comerciales y a pie de calle. No obstante, sus consumidores demandaban un espacio para sentarse y convivir mientras consumían sus productos, así que se trasladaron a un local en la misma zona donde crecieron en la ciudad de Tehuacán.

Para 2013 este modelo era rentable y las utilidades le permitieron a Fermín dejar su empleo en P&G para dedicarse por completo a la dirección de Rocketto. En este punto el emprendedor no sabía qué hacer, hacia dónde debía crecer o de qué manera hacerlo. Reconoció que no contaba con la preparación suficiente para alcanzar su propósito y salió en busca de ayuda externa.

Pide ayuda y abraza el cambio

Después de presentar su modelo de negocios ante distintos mentores y consultores para analizar si estaba listo o no para la expansión. Descubrió que tenía que realizar algunas modificaciones para diferenciarse ante posibles competidores si quería entrar al mercado nacional.

En 2015 Rocketto se subió a la ola retro y llegó al modelo que opera actualmente: fuente de sodas estilo diner de los años 50. Incluyó la venta de hamburguesas y otros alimentos preparados complementando a su especialidad: malteadas a base de helado elaboradas por ellos mismos. Con una ambientación inspirada en el rock & roll que fomenta la sana convivencia familiar.

“Una buena transición se basa en la persistencia y en ser humilde. Sin perder de vista el propósito de emprender y siempre mirando al futuro, dejar de pensar en el ayer o incluso en el hoy”, asegura Fermín Osorio.

Bajo este concepto abrieron tres sucursales en Puebla y poco a poco comenzaron a involucrarse en el ecosistema emprendedor, conocieron a otros mentores como Roberto Quintero, fundador de Cinemagic y tomaron algunos cursos. Gracias a esta apertura fue seleccionado por Endeavor para el programa track de aceleración.

Para el emprendedor, las mentorías y el networking han sido fundamentales en el crecimiento de su empresa. “Escuchar, ser flexible y aprender de personas que ya pasaron por lo mismo que tú, te ahorrará tropiezos, dinero y sobre todo tiempo”.

Con esta reestructura y gracias a los aprendizajes, Rocketto hoy cuenta con 10 unidades en Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Morelos.

Convierte tu negocio en una empresa escalable

Con procesos estandarizados en cada una de sus unidades, el perfeccionamiento de su concepto y la aceptación del mercado, Rocketto desarrolló su modelo de franquicias en 2018. Motivado de nueva cuenta por expertos que validaron la escalabilidad del modelo de negocio.

Una franquicia de Rocketto representa una inversión total de 2,900,000 millones de pesos, incluye la cuota inicial de 400,000 pesos y el know how para comenzar a operar. El retorno de inversión va de 24 a 36 meses.

Para 2021, su plan de expansión consiste en la apertura de nueve unidades más, cinco corporativas y cuatro franquicias en Celaya, Salamanca, León, Irapuato, Aguascalientes, San Luis Potosí, Pachuca, Cuernavaca y Ciudad de México, a partir del segundo trimestre del año. Con este crecimiento, su propósito de emprender una empresa con presencia nacional, cada día está más cerca de materializarse.

¿Crecer a pesar de la pandemia?

Las franquicias son uno de los modelos más seguros para emprender. Se trata de un concepto ya probado y validado por el mercado, por lo tanto, implica un menor riesgo de la inversión. Sin embargo, también requiere de compromiso por parte del franquiciatario para implementar todas las acciones y recomendaciones del franquiciante.

Para 2021 las franquicias esperan un crecimiento entre el 5 y 6%, en comparación con 2020. No obstante, a pesar de que tradicionalmente el giro con mayor crecimiento es Alimentos y Bebidas, este año otros serán los ganadores, como tecnología, cuidado de la salud, farmacias y servicios virtuales, de acuerdo con Feher Consulting.

Adáptate a los cambios del mercado

Rocketto tuvo que adaptar su modelo de negocios. El servicio a domicilio y para llevar que antes representaba solo el 3% de sus ventas, se convirtió en el 100% a partir de abril de 2020. Perfeccionar este modelo en un periodo tan corto fue uno de los mayores retos para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.

La reducción de gastos, una correcta estrategia de marketing digital y la implementación de un sistema de labor variable le han permitido sortear las olas de esta crisis, sin cerrar ninguna unidad hasta ahora.

Este sistema de labor variable consiste en el pago y asignación de turnos por horas. Después de comparar variables como historial de la unidad, ventas en el mismo periodo del año pasado y ventas en las últimas seis semanas, el software arroja la cantidad de horas recomendadas para cada empleado, de acuerdo con las ventas históricas y proyectadas.

Fermín asegura que, si más empresas trabajaran con este sistema, serían menos los negocios que cerraron definitivamente por la pandemia. “Debemos profesionalizar la industria, se tiene que dejar de trabajar de forma artesanal y entrarle a la digitalización. Las grandes marcas así lo hacen”.

El oxígeno se agota

A lo largo de la pandemia, de 36 horas semanales bajaron a seis a la semana por empleado, aproximadamente. Este sistema tiene hasta un 95% de efectividad, por lo cual, les ha permitido una planeación más efectiva y eficiente de la asignación de horas.

De acuerdo con su experiencia en la industria, el emprendedor afirma que la primera implementación de las medidas de confinamiento eliminó a los comercios pequeños o a los que iban iniciando. Esta reciente ola de cierres pone en riesgo a las empresas de mayor tamaño, como Rocketto. Por lo que Fermín enfrenta el reto de reestructurar nuevamente la empresa sin perder su propósito de emprender.

Aunque la mayoría de los gastos de Rocketto son variables respecto a las ventas, tiene algunos gastos fijos, entre ellos, los sueldos al área corporativa. Enero se ha convertido en el mes más complicado de la pandemia y tras 10 meses, la empresa agota sus opciones “de oxígeno” para subsistir, por lo que su problema actual es definir qué área “tendrá que desconectar” si no se modifican las restricciones de la pandemia.

Wortev Rise Day

Fermín Osorio participó en nuestro tercer Wortev Rise Day, en donde Zaid Badwan de Nextlab y Rodolfo Ramírez de RedBox, le recomendaron alternativas para hacerle frente a estos retos. Revive aquí los mejores momentos.

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