Tierra de Monte al rescate de la producción de alimentos orgánicos a bajo costo

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Adriana Luna Tierra de Monte producción de alimentos orgánicos WORTEV

Sería muy sencillo cambiar nuestros hábitos alimenticios solo a partir de fuerza de voluntad. Pero existen otros factores que limitan esta posibilidad. En el caso de los alimentos, somos conscientes de los daños a la salud que ocasionan los pesticidas que utilizan en la agricultura convencional. Pero los compramos debido a que la producción de alimentos orgánicos representa un mayor trabajo y esfuerzo, que eleva su costo al público.

Esta problemática la detectó Adriana Luna, directora de Tierra de Monte, empresa mexicana que produce insumos agrícolas orgánicos. Aunque este proyecto lleva siete años, la inquietud de Adriana por promover e impulsar una agricultura libre, sana, rentable y justa proviene desde su infancia.

“Desde toda mi vida he tenido contacto con el campo. Mis abuelos son de familias indígenas campesinas, y aunque yo nací en la ciudad, pasé mucho tiempo aprendiendo que, cuando tú cuidas la tierra, la tierra te cuida a ti. Aprendí el lado noble de la agricultura, pero también la cara triste. Cómo el suelo se va secando y cómo el abuso y el mal uso de los fertilizantes agroquímicos y los pesticidas acaba con la tierra fértil, obligando a los campesinos a migrar hacia otro país”.



Estas razones motivaron a Adriana a estudiar Biología con especialización en restauración ecológica. No obstante, fue hasta que se convirtió en madre que emprendió Tierra de Monte por una situación personal. Su hija era multi alérgica a pesticidas y productos procesados. Pero, al notar que los productos orgánicos que debía comer su hija eran significativamente más caros que los productos convencionales, detectó una enorme necesidad.

“La comida orgánica es muy cara porque la producción de alimentos orgánicos es muy difícil. La tierra está cansada y requiere más esfuerzo para hacerlos crecer”, comparte Adriana.


Para emprender hay que voltear a ver a nuestro alrededor


Tierra de Monte surgió para ayudar a que la producción de alimentos orgánicos sea más sencilla y, sobre todo, más económica para que más personas puedan acceder a ella. Además, impactar a su propósito inicial: mejorar las condiciones de la tierra y de los agricultores mexicanos. Convirtiéndose así en un soporte que permite a los grupos vulnerables sostenerse a largo plazo y fortalecer la dignidad y el orgullo del trabajo agrícola.


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Adriana y su socio Etienne Rajchenberg desarrollaron biotecnología para crear ocho productos, cada uno con un propósito distinto en beneficio de la producción de alimentos orgánicos, así como de los productores, distribuidores y consumidores.

Dos de ellos son ReviB, que entre muchos otros beneficios mejora la textura del suelo, fijan materia orgánica, incrementan la capacidad de la tierra de retener agua y la hacen más resistente a la erosión; y ProTG, que controla las poblaciones de insectos y disminuye sus efectos sobre la productividad de los cultivos.

producción de alimentos orgánicos WORTEV

Estos productos llegan a través de aliados que, además, ofrecen programas de capacitación para un mejor aprovechamiento. “Con el acceso a diversas técnicas y manejos que tienen los productores, por un lado, les permiten ser guardianes y restauradores de la tierra, y por el otro, les brindan una mejor calidad de vida en el lugar donde están y a su vez, también nos generan alimentos sanos”.

Este desarrollo de alto impacto les ha valido reconocimientos como ser una de las 30 Promesas de Forbes 2020 y el premio Cartier Woman’s Initiative, otorgado a mujeres que trabajan con pasión por avances globales.



Los retos de ser disruptiva


Para Adriana Luna existen dos grandes retos dentro de su camino emprendedor. El primero y más significativo, derribar el estigma sobre ser madre emprendedora. “El mundo de la agricultura siempre ha sido dominado por hombres, al inicio me enfrenté a comentarios misóginos o a la crítica por ser mamá”, recuerda.

Adriana comparte que la mayoría de los tomadores de decisiones son hombres y al inicio hubo una falta de consideración y respeto acerca de lo que una mujer pueda decir sobre el campo. Sin embargo, conforme ha pasado el tiempo, las mujeres han ganado estos espacios y estas conversaciones. “Empezamos a cambiar mentalidades”.

Si bien, las condiciones aún no son del todo favorecedoras, la directora de Tierra de Monte reconoce que lo que sí ha cambiado es la mentalidad y empoderamiento femenino. “Cada vez nos sabemos más capaces, nos sabemos con el potencial de ofrecer mucho”, comparte. Además, también el ecosistema emprendedor ha permitido una mayor colaboración entre mujeres “protegiéndonos las unas a las otras en lugar de competir”.


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“Aunque el contexto se resista, las mujeres estamos convirtiéndonos en una fuerza coercitiva que nos permite abrir el espacio a las que vienen”.

Adriana Luna, directora de Tierra de Monte

Un segundo reto que ha enfrentado Adriana es construir una empresa a partir de delegar. Tras una mala experiencia con un colaborador, descubrió que los emprendedores no deben delegar tareas solo por no querer hacerlas.

“Es importantísimo confiar y crear un equipo sólido, buscar personas que sepan más que tú, pero tiene que ser esa la razón para delegar, no porque odies o no quieras hacer algo. Cuando cometí el error de contratar a una persona, que parecía que me iba a resolver todo lo que yo no quería hacer, me enfrenté a una falta de compatibilidad y no salió bien para la empresa”, explica.


Idealista con los pies en la tierra


Adriana Luna reconoce que una transición hacia una producción de alimentos orgánicos predominante puede llevar tiempo, sobre todo ante una creciente población con mayores necesidades. Sin embargo, este es un esfuerzo que de la mano con otros frentes, puede hacer cambios significativos.

Emprender con un propósito, siempre generará resultados. Con las palabras de su abuela siempre en la mente “Si cuidas la tierra ella te cuidará a ti”, Adriana ha demostrado su interés genuino por las personas a partir de un impacto mayor.

Tierra de Monte producción de alimentos orgánicos WORTEV

Uno de los proyectos en los que actualmente trabaja Tierra de Monte es integrar a las mujeres en una red Agro. Participantes de todas las áreas relacionadas a la agricultura desde el campo hasta la academia participarán en foros y conversatorios para visibilizar problemas y retos de las mujeres en el sector. Es una red de colaboración y protección también para atacar aspectos personales como violencia o discriminación.  

Por otro lado, el fortalecimiento de su red de aliados con una invitación extensiva a través de su página web y redes sociales para integrarse a un programa de capacitación e incubación para Mipymes agrícolas. Con estos programas, Tierra de Monte impulsa la creación de cursos para dar mejores herramientas de conocimiento para generar un alto impacto en las comunidades productoras.

Conoce más sobre Tierra de Monte y a Adriana Luna en el episodio ‘Adopta el problema social como asunto personal’ de nuestro podcast The Talk para emprender. Aquí charlamos con la emprendedora sobre sus inquietudes, motivaciones e ideas para hacer de este mundo un lugar mejor.

Escúchanos directo aquí:



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Arianna Jiménez
Arianna Jiménez
Editora en WORTEV

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