Inversión por Impacto. Una propuesta para acelerar soluciones

Durante el último año se ha desplegado capital filantrópico – entendido como aquel que busca sólo un impacto social y ningún retorno financiero – y capital que busca un retorno financiero al mismo tiempo que logra un retorno social, también conocido como inversión por impacto, a diversas soluciones a la crisis.

En medio de la crisis económica y sanitaria causada por el COVID-19, que parece ahora más que nunca no tener fin, debemos de ser muy cuidadosos con el capital que está disponible y cómo está siendo usado para resolver las problemáticas que ya teníamos y que se están intensificando en el país.

Aunque todo el capital invertido en soluciones tiene el potencial de generar impacto, los inversionistas deben asegurarse de buscar organizaciones que no sólo disminuyan los efectos negativos, sino que atiendan las causas de raíz de los problemas.

Además de que al invertir, estén también favoreciendo e impulsando este impacto profundo. Es este espacio es en el que surge la necesidad de repensar la forma en la que invertimos, y una práctica que proponemos desde Latimpacto como solución: La inversión por Impacto.

La inversión por impacto privilegia el impacto social o ambiental sobre el financiero y busca canalizar capital de riesgo en forma de donaciones y/o inversiones para escalar ideas innovadoras que tengan impacto socio-ambiental.

La inversión por impacto también adopta prácticas que han funcionado en el mundo de la inversión de riesgo, en específico tres de ellas que la caracterizan:

 

1.- Inversión por impacto a la medida

 

El inversionista por impacto conoce bien las necesidades y capacidades de cada organización que apoya. Ajusta los instrumentos financieros y montos de inversión para que sean adecuados para el tipo de organización que están apoyando. Entendido el nivel de desarrollo en que se encuentra la misma organización social y sus necesidades, así como de las expectativas de riesgo del inversionista.

Estos instrumentos incluyen además de donaciones, deuda, capital accionario, o mecanismos más innovadores como donaciones recuperables, garantías, esquemas por resultados, deuda subordinada, entre otros.

La selección y el uso del instrumento financiero busca optimizar los recursos y el impacto.

 

2.- Apoyo estratégico a largo plazo

 

Los inversionistas por impacto acompañan a los emprendedores y a las organizaciones a ser financieramente sostenibles, a tener un mayor impacto, y a fortalecer sus capacidades. El foco está puesto en el desarrollo y consolidación de la organización y no sólo en un programa.

Los inversionistas por impacto se apropian activamente del desafío social, que están apoyando y trabajan para fortalecer y darle continuidad a las organizaciones, fortaleciendo sus capacidades, buscando atraer otros donantes o inversionistas y fortaleciendo su capacidad de resiliencia organizacional.

Tiene claro que su apoyo va a largo plazo pero siempre tienen presente, desde el inicio de la intervención, una estrategia de salida.

 

3.- Medición de impacto

 

Como mencionamos anteriormente, los inversionistas por impacto priorizan generar cambios positivos en la sociedad. Esto requiere tener indicadores claros de medición y herramientas que les permitan monitorear tanto el impacto que ellos tienen en las organizaciones y empresas en las que invierten, como el impacto generado en los beneficiarios finales.

La inversión por impacto no favorece una metodología de medición en específico, entendiendo que cada problemática social, y sus soluciones, son muy diferentes, pero promueve la rigurosidad alrededor de esta práctica. Al incorporar principios de medición, también les permite recolectar datos para refinar sistemáticamente sus estrategias de impacto y tomar decisiones más informadas.

Al promover un enfoque arriesgado, innovador y colaborativo, la inversión por impacto supone una vía de aceleración de las soluciones a problemáticas sociales, sobre todo en tiempos de crisis como la que vivimos ahora.

Esta es una herramienta que permite a filántropos e inversionistas maximizar el impacto de su capital, permitiendo construir más pronto una sociedad equitativa y sustentable.

 

Columna escrita por María José Céspedes, directora de Latimpacto para México y Centroamérica. Síguela en Síguela en @mariajosecespedes

 

Nota del Editor: Las opiniones expresadas en esta publicación son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la visión de Wortev.

 

Te invitamos a leer aquí el inspirador poema sobre la resiliencia de Amanda Gorman The hill we climb.

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