Victor Moctezuma iLab

Una mente innovadora puede surgir de cualquier nivel socioeconómico: Víctor Moctezuma de iLab

iLab ha transformado la vida de cientos de jóvenes. Conoce en qué consiste su metodología.

 

Ya lo dijo Steve Wozniak, cofundador de Apple: “dejen a los jóvenes experimentar”. Los jóvenes de hoy son innovadores y disruptivos. No obstante, en México enfrentan grandes retos como la falta de oportunidades para desarrollar sus ideas, así como la poca oferta de programas de estudio enfocados en ciencia y tecnología.

 

Ante esta situación, en 2012 Víctor Moctezuma, que había sido líder en compañías como Femsa y Pepsico, desarrolló un modelo capaz de transformar la vida de jóvenes de universidades públicas. Este proyecto surgió mientras estudiaba un curso sobre innovación en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

 

El propósito de este programa era desarrollar un emprendimiento que impactara de manera rápida alguna problemática social. Convencido de que “el acceso al conocimiento de calidad y a los recursos necesarios podría lograr que cualquiera pudiera innovar y construir algo grande”, Víctor se enfocó en darle vida a esta iniciativa.

 

De regreso a México, a finales de 2013, nació iLab. Es un centro de innovación en el que los jóvenes pueden crear tecnología en un periodo de cuatro meses. Durante el curso, los alumnos adquieren conocimiento por medio de herramientas que potencializan su ingenio y creatividad.

 

Desde su creación en 2014, iLab se ha convertido en un catalizador que ha transformado la vida de cientos de jóvenes. De acuerdo con Moctezuma, se ha demostrado que “una mente innovadora puede ser desarrollada sin importar su perfil profesional o nivel socioeconómico”.

 

La metodología disruptiva de iLab

 

Un proceso de desarrollo tecnológico en otras instituciones tarda varios años. Sin embargo, en iLab crearon un programa educativo que consta de 30 temas, 600 horas de aula y 200 horas de consultoría. La intención es desarrollar soluciones a problemas globales por medio de tecnología e innovación. Para alcanzar los objetivos en cuatro meses, se sigue un proceso complejo de acompañamiento para darle vida a las ideas hasta convertirlas en una empresa formal.

 

En un espacio físico de 1,600 metros cuadrados ubicado en Veracruz inauguraron el primer centro con 34 alumnos que integrarían la primera generación. De esta etapa, surgieron 14 proyectos viables y seis potenciales patentes. “Una de las ventajas de trabajar con recién egresados es que ellos no tienen filtros. Al salir de su proceso de formación académica, los jóvenes tienen toda la energía para echar a andar sus ideas y hay que aprovechar eso”, puntualiza el emprendedor.

 

iLab

 

El primer paso es identificar tendencias, entender qué es y cómo se desarrolla la innovación a través de la construcción y validación de una idea. Una vez que se identifica la escalabilidad, se trabaja en prototipos, hardware, software y meta data con soluciones más robustas.

 

La última fase es la creación de la empresa, marketing, finanzas, propiedad intelectual, administración, planeación financiera y costos. Así como la preparación para convertirlo en un modelo de negocios con potencial de salir al mercado en el menor tiempo posible.

 

De acuerdo con Víctor Moctezuma “esta puede ser la única oportunidad que se van a dar estos jóvenes para desarrollar su idea, todo el proceso debe ser muy ágil”.

 

Una fábrica de startups

 

Desde el inicio del proyecto, iLab llamó la atención del INADEM y del gobierno de Veracruz. Este último otorgó un fondo de capital semilla para becas con 1.5 millones de pesos, mientras que el instituto apoyó para infraestructura con 15 millones de pesos.

 

Hasta la fecha han surgido más de 120 proyectos entre patentes y modelos de utilidad. Una gran cantidad de sus proyectos han sido premiados y reconocidos a nivel nacional e internacional como el Premio Santander a la Innovación empresarial en cuatro años consecutivos, el MIT Innovators Under 35 México y MassChallenge, por mencionar algunos.

 

Además de ser un trampolín para proyectos de innovación, iLab cuenta con el acompañamiento y mentoría de 18 consultores y más de 20 instituciones aliadas nacionales y extranjeras. Por ejemplo el MIT, con el que firmó un convenio en el que ofrecen mentorías, capacitación y apoyo en investigación a los proyectos de iLab.

 

Las startups de iLab tienen como eje principal el desarrollo de proyectos en temas de salud, agroindustria, ciudades futuras y gestión ambiental. Hasta la fecha han egresado más de 20 generaciones en la sede Xalapa, 21 en Durango y próximamente abrirán centros en Mérida y Ciudad de México.

 

Este esfuerzo permite reducir la brecha tecnológica por falta de recursos para investigación o capital. iLab crece firmemente sin olvidar su objetivo: lograr que los jóvenes de bajos recursos puedan generar economía por si mismos con la preparación y las herramientas correctas.

 

Víctor Moctezuma compartió algunas tendencias que se aceleraron durante la pandemia en nuestro segundo Wortev Rise Day, el pasado 17 de diciembre. Conócelas aquí. 

 

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