Ser una empresa sustentable y sobrevivir a una pandemia, el doble reto de Ecoshell

Una de las categorías favoritas por los mexicanos para comprar en línea durante el contexto pandémico ha sido la de comida a domicilio con casi el 70% de preferencia, según la AMVO. La mala noticia es que estos productos se entregan, generalmente, en recipientes desechables de un solo uso. En promedio, se utilizan 20 minutos, pero tardan en degradarse más de 100 años. Cambiar esta práctica es un reto para toda empresa sustentable.

Para atacar este problema, han surgido diversas marcas como una alternativa para cuidar el medio ambiente, por ejemplo, Ecoshell. Esta empresa sustentable creada en 2009 de la mente del entonces estudiante de 21 años, Carlos Camacho. En aquel entonces, aún estudiaba Ingeniería Industrial en la Universidad Anáhuac cuando se convirtió en un joven emprendedor pionero en este nicho con poca o nula competencia, gracias al desarrollo de una biomasa capaz de resistir agua y calor sin romperse.  

Ecoshell fabrica y comercializa desechables a base de esta masa hecha con productos orgánicos como fécula de maíz, caña de azúcar y fibras naturales derivadas del almidón o cereales. El valor agregado es que se biodegradan en un lapso de 90 a 240 días. A diferencia del plástico y unicel que tardan en descomponerse de 400 a 1,500 años.

Además, para el proceso de fabricación se utiliza 88% menos de agua que los que se requieren para fabricar el plástico, además al ser biodegradables, no generan componentes tóxicos ambientales.

La felicidad antes de la pandemia

Para 2018, esta empresa sustentable contaba con más de 150 productos en su catálogo, como bolsas para basura, vasos térmicos, contenedores, tapas y cubiertos, por mencionar solo algunos. Dominaba el 50% del mercado de desechables biodegradables gracias a importantes alianzas estratégicas. Tenía entre sus clientes a OCESA con la producción de vasos a base de cebada para sus eventos y a las grandes cadenas de retail como Walmart y Chedrahui.  

Hasta 2019, Ecoshell tenía crecimientos anuales de 150%, que le permitieron una expansión nacional, así como la operación en cuatro canales de venta: tienda en línea, distribuidores, hoteles, retail y restaurantes.

El sector restaurantero representaba 25% de sus ingresos, un sector hasta ese entonces estable. Incluso Carlos Camacho veía un panorama optimista para los siguientes años gracias a la aprobación de una nueva ley que prohibía el uso de desechables de un solo uso en negocios de la Ciudad de México.

Este impulso era el que esta empresa necesitaba para hacerle frente a los retos de generar una nueva cultura ambiental.

El 2020 y la caída del sector restaurantero

Carlos Camacho compartió en entrevista exclusiva para WORTEV los principales retos que enfrentó durante el primer año de pandemia.

Esta empresa sustentable forma parte del 85.5% de los negocios con alguna afectación durante 2020 que reportó el INEGI. Tres cuartas partes de sus clientes también tuvieron bajas en sus ingresos, entre ellos los restaurantes.

Soportar la falta de pago y la suspensión de contratos obligaron a Ecoshell a tomar medidas determinantes. La primera decisión fue deshacerse de su flotilla de transporte de reparto que era arrendada, posteriormente cancelaron algunas órdenes de producción y compras para delimitar gastos.

Después de estos recortes, la estrategia fue fijar fechas límite basadas en el flujo de efectivo. “Hicimos un plan por semana con indicadores clave para determinar si llegaríamos o no a final de mes”, recuerda Carlos Camacho.

Tras cuatro meses en los que los gastos superaron los ingresos y la situación con la pandemia empeoraba, Carlos Camacho tomó las decisiones más dolorosas: prescindir de la mitad de sus colaboradores y cancelar definitivamente contratos con los clientes que no podían pagar.

“Ha sido de lo más difícil, despedir a compañeros de trabajo y a clientes que nos costó años convencer. Decirles adiós por impago es muy duro”, confiesa el emprendedor.

Con estas medidas, la empresa sustentable ha mantenido operaciones durante poco más de un año. Sin embargo, la Ley de Residuos Sólidos no resultó la aliada que se esperaba un año antes.

Ley contra Residuos, aliada o enemiga de esta empresa sustentable

Con o sin pandemia, la Ley contra Residuos entró en vigor el 1 de enero de 2021 en la Ciudad de México y nuevamente los restaurantes fueron los más afectados.

Esta ley prohíbe a los negocios utilizar desechables como bolsas de plástico, unicel o plástico. A pesar de que el delivery o entrega a domicilio de comida se incrementó, los negocios de este nicho optaron por quedarse con este tipo de desechables tóxicos, ya que el costo es cinco veces menor que el de los biodegradables.

El emprendedor asegura que si bien, la ley obliga a los restaurantes a tomar esta medida, “el mercado hace otra cosa”. Carlos agrega que, aunque podría ser en detrimento de su negocio “con la condición económica actual, no es posible forzar a los restaurantes que buscan ahorrar costos”. Ecoshell ha recuperado paulatinamente sus ventas, sin embargo, el volumen sigue contraído. Carlos Camacho confía en que se verá un repunte después de la primera mitad de 2021 ya que por ahora, aunque los negocios quieran cumplir con esta medida, es muy complicado aún.

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